Tras rebosar por periódicos, y telediarios la palabra Estatut, ahora aparece en la picota la palabra “víctimas”. No hay ninguna relación entre una y otra, salvo que es el caballo de batalla de un partido político que se apunta a todo por llevar la contraria.
El PP está manipulando una vez más y jugando a su doble moralidad, de defender y usar a las víctimas de ETA y querer olvidar a todas las víctimas del franquismo. ¿no es un poco incoherente?. O todos o ninguno. Si hubieran honrado a todas las víctimas de cualquier calado, Fraga no le hubieran dejado reciclarse, por respeto y dignidad. Pero bueno, en este caso sí se puede hablar de victimas y usarlas para lo que sea y no antes del 1976. Siguen siendo lo mismo, personas en libertad que han sido aniquiladas/encarceladas/torturadas por pensar diferente. No lo olvidemos.
Claro que hay que contar con las víctimas, pero también hay que pensar en evitar más.
En la transición la democracía no salió gratis: muchos millones, silencio y olvido, para regalarnos una urna. ¿que esperamos de los terroristas? ¿Nada a cambio?, el precio de la libertad (o lo que se supone libertad) tiene unas altas tasas, que nunca benefician a todos.