El 7 de febrero de 1937 comenzó la evacuación civil de la ciudad de Málaga, asediada por las tropas nacionales. Veinticinco mil tropas alemanas, italianas y moras entraron en la ciudad el lunes día 8 por la mañana: tanques, submarinos, barcos de guerra, aviones, todos a la vez para aplastar una ciudad vacía.
Más de 150 mil ciudadanos abandonan la ciudad con sus pertenencias a cuestas. Algunos afortunados pueden hacerlo en burro y solo unos poquísimos privilegiados en coche. La gran mayoría recorre a pielos 260 km que separan Málaga de Almería, su destino.
Sólo tienen un camino para hacerlo, la carretera que, bordeando la costa, une a estas dos ciudades. Durante el penoso camino sufrieron los ataques de la aviación y de la marina alemanas en uno de los primeros ataques sobre población civil.
El médico y brigadista canadiense Norman Bethune reunió un importante testimonio gráfico de la masacre.
Hoy, casi 70 años después, el hijo de uno de estos supervivientes ha decidido realizar a pie el camino inverso (Almería-Málaga) como homenaje a su padre, aún vivo, y a todos los que sufrieron aquella terrible contienda.
Fuente: Diario Sur| Diario del Recorrido (Blog)

una iniciativa preciosa que ha salido de lo mas hondo de uno de los afectados, sin mediaciones políticas, intereses económicos ni nada simplemente salió de las entrañas del hijo de un superviviente que le tocó huir de la guerra. Y nos empeñamos en querer olvidar lo que pasó…
Dicho por jmcollado — 3/2/06 @ 10:15